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:::: MARCO DE COMUNICACIÓN
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1- En estos tiempos, periodistas como tú os habéis convertido en voces autorizadas. ¿Es duro escribir sobre empleo en estos momentos?
Es duro para aquellos que no tienen empleo, y para quienes pasan graves dificultades. Los que tenemos la suerte de tener un trabajo no podemos decir que sea duro escribir sobre empleo. Sería como si un periodista especializado en cuestiones científicas dijera que es duro escribir sobre el cáncer, que también es un grave problema pero sobre el que se pueden escribir historias relacionadas con las soluciones, que las hay.
Con el empleo sucede lo mismo. Es un drama, pero como para casi todo, hay una solución. Y nuestra obligación es escribir y buscar las historias, los personajes y las ideas que puedan, además de dar esperanza a quien lo necesita, ofrecer soluciones reales para terminar con este problema que supone que haya gente que no puede trabajar.
Sin olvidar que, en el mundo del trabajo, de la empresa, también existen dificultades tremendas para quien sí tiene un trabajo. Y de eso tampoco podemos olvidarnos.
2- En el contexto económico actual los españoles necesitamos la mayor transparencia posible acerca de la situación del mercado laboral y de las perspectivas para el futuro ¿Cuál es el trabajo de investigación que hacéis para dar respuesta a esta necesidad?
Creo que lo más interesante para nuestros lectores es detectar tendencias, ofrecer buenas historias, presentar ejemplos reales… Pensar más en la cultura de las soluciones que en la de los problemas. El contacto con los mejores expertos posibles es una de las claves para cada uno de los reportajes que ofrecemos.
3- Hoy en día, el alcance social de los diarios económicos implica el uso de un lenguaje más universal. ¿Cómo es posible tratar temas tan específicos como los del sector económico-empresarial, de una forma cercana y sin demasiados tecnicismos?
Esa siempre ha sido la clave: detectar qué interesa a los lectores y satisfacer sus necesidades de información, opinión y análisis. La prensa económica no tiene por qué ser sólo para grandes especialistas en Economía. En esa labor de explicación reside también el éxito.
4- Las consultorías y las firmas de selección se han convertido en vuestras aliadas y en una de vuestras fuentes de información. ¿Crees que hoy en día el trabajo de una consultoría es más importante y mejor valorado que hace 10 años? El papel de los headhunters es clave a la hora de buscar empleo?
Las consultoras y las firmas de selección no son nuestra única fuente de información. Los expertos con los que contactamos habitualmente para elaborar nuestros reportajes y contar nuestras historias están en muchos otros campos del mercado sociolaboral. Sobre la posibilidad de que el papel de una consultora sea mejor valorado hoy que hace una década, francamente no lo sé. Por lo que se refiere al papel de los headhunters en la búsqueda de empleo, los cambios que se están produciendo en el mercado de trabajo, entre otras cosas por efecto de la democratización tecnológica, llevan a que el papel de cazatalentos, empresas de selección e incluso portales de empleo se difumine bastante. Cada vez más, las empresas serán autosuficientes en lo que se refiere a la selección del talento. Esto no quiere decir que no vayan a necesitar a los agentes tradicionales, pero su importancia (la de las propias empresas) será creciente frente a quienes dominaban hasta ahora el negocio del reclutamiento.
5- Los expertos del sector aseguran que es importante estar presente activamente en las redes sociales y profesionales para encontrar nuevas oportunidades profesionales, ¿estás de acuerdo?
Totalmente de acuerdo. Por lo dicho anteriormente, el dominio de las redes sociales y profesionales hace que nuevos agentes entren en el mercado de la selección, que este cambie, que las exigencias sean diferentes. Y desde el punto de vista de quienes buscan trabajo, la presencia en estas redes y la construcción de una marca personal es un requisito básico en el nuevo escenario cada vez más competitivo.
6- Los blogs, las redes sociales y profesionales se han convertido en una nueva fuente de información. ¿Cómo es la convivencia entre periodistas y los influencers 2.0?
Los periodistas deben ser “influencers 2.0”. No se trata sólo de convivencia, sino de convertirse en influyente a través de esa marca personal, gracias a la presencia en las redes sociales y profesionales. Hace ya mucho tiempo que los medios tradicionales se dieron cuenta de las posibilidades de blogs y redes. Hoy la mayoría de medios ofrece facilidades a sus profesionales para que participen en esta nueva fórmula. Quien no lo haga, se equivoca.
7- ¿Qué medidas o en qué aspectos clave sobre asuntos laborales crees que debería trabajar el nuevo gobierno?
De manera muy sintética, creo que lo primero que hace falta es una mayor flexibilidad en el marco de las relaciones laborales, que contribuya a crear empleo y a incentivar la contratación. También es necesario un marco fiscal atractivo para los emprendedores y la actividad empresarial. Y una reforma definitiva de nuestro sistema educativo, que es la base para construir un modelo de crecimiento basado en la innovación y en el valor añadido. Acabar con la brecha que existe entre el mundo académico y las necesidades de las empresas en un mercado cada vez más competitivo exige empezar ya a cambiar la educación, porque los frutos no se verán hasta dentro de una década, y no vamos sobrados de tiempo.
8- Cómo periodista, ¿Cómo crees que evolucionará el periodismo durante los próximos años?
Si creyera que tengo la fórmula mágica sería un petulante. Y debería montar mi propia empresa. Lo que sí puedo decir es que el de los medios de comunicación es el único negocio en el que los clientes se han convertido en competidores. Los medios tradicionales ya no son los monologuistas de antaño, y en la conversación participan muchos agentes nuevos. Esto es un reto apasionante para los que somos optimistas acerca del futuro. Nunca ha habido tantas posibilidades para crear nuevos medios y nuevas empresas. Lo que debemos es responder a los cambios, ser flexibles para satisfacer las demandas y necesidades de las nuevas audiencias y no creer que sabemos más que el público, que ya no necesita medios que piensen que son los únicos campeones. También hay que encontrar un modelo de negocio sostenible. Adaptarse es la clave, como también lo es saber qué quiere la audiencia y darle lo que necesita como, donde y cuando lo necesita. Ser relevantes ante una oferta ingente de información. La gente busca las nueces ante tanto ruido. Creo que como periodistas vivimos hoy uno de los momentos más apasionantes de nuestra profesión y de nuestro negocio. Es un punto de inflexión ante un cambio total y definitivo.
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